El talento joven: un imprescindible para tu organización

Sofía Wainsztein

jóvenes en la organización

“I spend my life building the world I want to live in.”

– Robin Chase

Últimamente se habla mucho de la importancia de tener talento joven en las empresas, de lo buenos que somos con la tecnología y las redes sociales y lo mucho que podríamos aportar al entorno laboral. Sin embargo, cuando un universitario o graduado entra en un portal de ofertas se encuentra una situación bien distinta a la planteada. Prácticas no remuneradas, jornadas laborales intensas con horas extra gratis, o simplemente un puesto de trabajo en el que se dedicaría a servir cafés y desayunos. Además muchas empresas piden experiencia laboral previa, pero si no nos contratan por falta de experiencia, ¿cómo vamos a adquirirla?

Cualquiera diría que nadie aceptaría estos puestos, nadie entra en la universidad soñando con trabajar gratuitamente o de algo que nada tiene que ver con sus estudios. Pero muchos nos vemos obligados a aceptar porque es un requisito para graduarse o simplemente por falta de algo mejor. El resultado es una generación con contratos precarios y poca participación en la empresa a la que pertenecen. Es decir, muchísimo talento de gente con grados, másteres y posgrados echado a perder. 

Experiencias personales 

En mi caso, se suma la dificultad de que las instituciones internacionales o gubernamentales ofrecen muy pocas plazas para la alta oferta de estudiantes de relaciones internacionales. Tenemos sed de cambiar el mundo y queremos aportar a la legislación global, pero el hecho de que la mayoría de plazas sean en el extranjero y no remuneradas nos hace casi imposible seguir este camino. 

En el caso de Pol, el ámbito digital puede ofrecer más flexibilidad y la ausencia de intermediarios resulta a menudo favorable. Sin embargo, no son pocas las ocasiones en las que su juventud le ha jugado en contra. Aparentemente, si uno tiene menos de X años debe estar dispuesto a trabajar “para conformar un portafolio”, y poder mostrar sus logros y casos de éxito en el futuro, cuando lleguen las oportunidades “de verdad”. Lo que no está claro es dónde se ubica esa frontera entre la compensación simbólica y la real, que, como el horizonte utópico de Eduardo Galeano, se aleja un paso a cada zancada que se da.

Cambiemos el paradigma 

Necesitamos un cambio en las políticas de contratación a jóvenes y convenios de prácticas. Queremos aportar ideas y participar activamente, que nos tomen en serio y poder demostrar lo que valemos. Y el cambio comienza con cada uno de nosotros, con nuestra gente, nuestros socios, nuestra empresa, nuestra organización. 

En Coperfield for Social Good creemos que el talento no tiene edad, género ni nacionalidad. Así, una característica fundamental de nuestros talleres y facilidades es la incorporación de visiones diversas para poder plantear mejor los problemas y sacar los resultados más eficaces y creativos posibles. Estamos seguros de que todos podemos dar distintas visiones a la organización y aportar nuestro granito de arena. 

Somos tu agencia de transformación. Si quieres empezar a cambiar el mundo desde tu organización contáctanos a hola@coperfield.org. Te esperamos.

Y tú, ¿qué peso crees que deberían jugar los jóvenes en las organizaciones?, ¿cómo podemos incentivar su contratación sin recaer en las viejas prácticas mal pagadas? Nos gustaría conocer tus reflexiones, tu granito de arena.

Sofía Wainsztein

Graduada en Estudios Globales. Apasionada por escribir, comunicar y provocar reflexiones. 

Creiem en les persones i en el seu potencial. Estem segurs que un grup de persones conscients i compromeses poden generar qualsevol futur. Som un equip amb experiència, ganes i il·lusió. Tens algun repte? Vols que t’acompanyem?

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